¿Para qué pagas…?

Ago 04, 2014 2 Comentarios por

Imagina por un momento el último dolor que tuviste. Entras al consultorio y dices: “Doctor me sigo sintiendo muy mal y ha pasado una semana desde que vine”.

 

El médico con cara de poca empatía, te ve y se limita a decir: “Yo le mandé el tratamiento indicado y esa es la molécula más efectiva que hay. ¡Tiene que tener paciencia y seguir tomándoselo!”

 

¿Cómo te sientes? Tal vez, “teóricamente” ese es el mejor procedimiento del vademecum para tu dolor. Pero si el problema continúa, tú yo sabemos que ¡nos vale… el método!

 

La pregunta es: ¿Quisiéramos insultar al doctor porque no funcionó? ¡No! Quisiéramos hacerlo por su poca disposición a indagar otras causas, por no mostrar empatía con lo que sentimos, por no intentar soluciones alternas, etc.

 

Lamentablemente, esa actitud no es exclusiva de “algunos” médicos. ¡No! La hemos vivido con mecánicos, técnicos, agentes de atención al cliente, vendedores y un sin fin de personas adicionales que se limitan a decir: “Ese es el procedimiento”, o peor aún: “Siempre se ha hecho así”.

 

Mucha gente no entiende, que sin importar su cargo, función, jerarquía o títulos, el procedimiento pierde importancia, si no resuelve el problema.

 

No importa que contenga: componentes costosos, un proceso internacional reconocido, el aval de un experto o que haya habido 10.000 casos de éxito previo… Si su uso y forma no está resolviendo aquí y ahora, hay que revisarlo y considerar seriamente cambiarlo, si es necesario.

 

Ser terco(a) e insistir con un procedimiento que no está resolviendo, es no entender que todas las situaciones cambian y que todos (incluyéndote) esperamos que quien hace un trabajo, encuentre la mejor forma de hacerlo.

 

Si el afán de una persona por apegarse al “manual”, está por encima de su disposición de servir y resolver, el juicio colectivo es simple: ¡No se comporta como un profesional! El profesionalismo no es un título, es una actitud.

 

Vivimos tiempos en donde esperamos soluciones. Los manuales, son un patrón de éxito previo a seguir, pero en un mundo tan cambiante, ¡no existe un manual que lo contemple todo y menos ante lo novedoso!

 

¿Algo no funciona? Asume los “hechos” y conversa con los involucrados (jefes, pares, socios, clientes), e implementa una mejora consciente de esos procesos vencidos …

 

Si no lo haces, parefraseando a Albert Einstein, serás un(a) loco(a) esperando resultados distintos, haciendo lo mismo… Tal como decimos mi gente y yo en nuestras conferencias: “Pagas y te pagan para resolver…”  ¡Resuelve!

 

¿Qué opinas? Déjame tus comentarios y anécdotas. ¿Te gustó? Compártelo… 🙂

 

Nos vemos en cada sueño por construir.

 

Gabriel Ruda – Conferencista Internacional

www.gabrielruda.com

Sígueme en Facebook, Twitter, Instagram. Búscame como Gabriel Ruda Pino

 

Ventas y productividad

Acerca del autor

Visita www.gabrielruda.com para conocer el lado del conferencista, contratarlo o recomendarlo para tu próxima convención, lanzamiento o evento de capacitación.

2 Respuestas to “¿Para qué pagas…?”

  1. Jazmina says:

    Felicidades Gabriel muy interesante tu articulo y muy real, las cosas simples y que están a la vista , son las que solucionan los problemas , ser una persona dispuesta a escuchar a las demás, nuevas ideas, documentarse mas y innovar en nuestro diario vivir.

    Saludes

  2. Gabriel Ruda
    Gabriel Ruda says:

    Un abrazo Jazmina! Me contenta que te haya gustado 🙂

Deja un comentario