¿Alguna vez has dicho: Disculpa el desorden…?

Ene 28, 2012 3 Comentarios por

Una de las frases más comunes cuando uno llega a visitar a alguien de una forma que no fue planeada con mucha antelación es: “Disculpa el desorden”. Lo interesante del asunto es que detrás de la frase pueden haber varios tipos de personas:

  1. Las personas que tienen todo impecable (como si nadie viviera allí) y sólo dicen la frase para que uno diga: ¿Qué desorden? Si tu casa está bellísima!
  2. Las que arreglaron el desastre media hora antes, metiendo todo en la primera gaveta, closet, gabinete o caja que encontraron y lo dicen para drenar el estrés que les genera que abras lo que no debes…
  3. Los que pensaron: “Naaa somos de confianza, que importa” y lo dijeron sólo para que tu creas que les preocupa que veas el desorden…

Aunque es graciosa la forma como somos a veces, prefiero no entrar en profundidades acerca de estilos de personalidad, ni mucho menos analizar las “racionalizaciones del autoengaño…”, esas que suenan: “yo dentro de mi desorden, sé donde está todo…”. Si eso te parece interesante, deja que veas lo que viene…

Las justificaciones del/la desordenado(a), normalmente son: “Tengo muchas cosas encima”, “en este momento toda mi energía está puesta en (x) y no he podido ordenar”, “es que estoy muy cansado(a)”, o la peor de todas: “es que si tu vivieras con fulanito, entenderías que con él no se puede ser ordenado(a)”.

Independientemente de lo alto o bajo que esté tu “ordenómetro” o cuáles sean tus excusas, todos los seres humanos manejan una cuota de desorden en algún área de su vida. La rapidez con la que se debe dar respuesta a las demandas de hoy y la cantidad de cosas simultáneas que manejamos, hace que a veces le prestemos atención al “qué”, pero no necesariamente al “cómo” hacemos las cosas. Ese “cómo” es el punto que define nuestra capacidad de hacer las cosas con orden y luego mantenerlas con disciplina.

Ahora bien, no me refiero a ese orden maniático que pretende controlarlo todo y cuyo mal humor explota cuando alguien movió 3 grados un adornito de la forma como estaba… Me refiero a un orden funcional (no patológico), que te permita ahorrar tiempo y esfuerzo, que te reduce el estrés de estar apurado y saber dónde encontrar lo que necesitas y sobre todo que te ayuda a funcionar mejor con la gente con la que vives o trabajas…

El tema importante, es que todos sabemos que ser más ordenados es más productivo, entonces ¿Por qué no hacemos lo que sabemos que hay que hacer?

En primer lugar porque no hemos medido las consecuencias presentes y futuras, así como personales e interpersonales de nuestro desorden. Segundo, porque no hemos dedicado un tiempo para definir un lugar para cada cosa que sea funcional y cómodo para mantener ese orden. Y/o en tercer lugar, porque no hemos tomado la real decisión de hacer las cosas con orden cuando hay que hacerlo y la flojera nos pone en una montaña rusa de ordenar hoy… desordenar mañana.

Simplemente quiero que te preguntes ¿Cuánto tiempo pierdes por día, buscando cosas que no encuentras? Supongamos que son 20 minutos diarios, divididos entre buscar las llaves, la cartera, un archivo en la computadora, un ticket de estacionamiento, etc. Multiplica esos 20 minutos por 7 días a la semana y serán 140 minutos. Luego lo multiplicamos por 52 semanas y obtenemos 7280 minutos anuales… Estos son 5.06 días al año! Impactante ¿no? Si tu tiempo diario de búsqueda es mayor, ¿Cuántos días al año pierdes en mitad de tu desorden?

Ahora bien, ojalá el problema fuera sólo de contabilización del tiempo, pero va mucho más allá. ¿Cuánto estrés te genera necesitar algo urgente a ti y a los que te rodean y no saber dónde está?

Existen diferentes estudios que demuestran que el estrés acorta nuestra vida. Si eso es así ¿Cuánto te está matando el estrés de tu desorden?

El orden ha sido un desafío para mí, como parte del proceso de transformación que he necesitado para poder expandirme como profesional y como líder organizacional. Un buen día entendí: Si no soy capaz de administrar el dinero que está en mi bolsillo con orden, ¿Cómo puedo expandirme hasta el dinero que quiero ganarme? Si no soy capaz de administrar con orden mi propio trabajo, ¿Cómo pretendo crecer profesionalmente y liderar el trabajo de otros con éxito?

Es un proceso y a eso me he dedicado en los últimos años, a generar mejor estructura, estandarizar, seguir ciertos patrones rutinarios que permiten hacer de la ubicación de las cosas algo más predecible, encontrar una mejor forma de hacer las cosas, poner límites a los otros para que su desorden no afecte mi orden y sobre todo poner las cosas con “conciencia clara” de donde y cómo las estoy dejando…

Tal cómo dice la bandera de Brasil “ordem e progresso”. Puede decirse más alto, pero nunca más claro…

Cuándo seas viejo(a) veas hacia atrás y te des cuenta de las oportunidades que el desorden te robó, decirte a ti mismo(a): “Disculpa el desorden” no será suficiente. No importa lo que pasó, asume los hábitos que debes mejorar de ahora en adelante, mientras hay tiempo…

Nos vemos en cada sueño por construir…

Gabriel Ruda – Conferencista Internacional

www.gabrielruda.com

Twitter: @gabrielruda

Actualidad y cotidianidad, Cambio e Innovación

Acerca del autor

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3 Respuestas to “¿Alguna vez has dicho: Disculpa el desorden…?”

  1. Wendoline says:

    si, queda claro, se presenta una clara falta de copromiso con uno mismo en algo tan sencillo como lo es “ser ordenado”.

  2. Maricarsmen says:

    De acuerdo, dejar desorden en una casa ó donde sea, refleja el desorden de tu mente, la falta de interés en los demás y por su puesto en uno mismo. Señal de pensamiento negativo y pesimismo,baja energìa y desaliño mental.

  3. Nilda Machado says:

    Hola Gabriel…

    Gracias por invitarme a tu Blog… Pero, como te decía en mi correo … Creo, que no hacen falta comentarios, porque he recibido con este escrito el más bello aprendizaje de vida… Tu artículo es magnífico… aleccionador… Impresionante tu reflexión… Te felicito…
    Te quiero muchísimo…
    Tu profe para siempre…
    Nilda Machado.

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